Medir una casa no es difícil si se hace con orden. Con un poco de paciencia y esta guía, en una o dos horas tendrás toda la información que necesitamos para dibujar un plano preciso de tu vivienda o local.
1. Prepara el material
- Medidor láser (lo ideal; los hay económicos en cualquier ferretería) o, en su defecto, cinta métrica de al menos 5 m.
- Varias hojas de papel, lápiz, goma y un bolígrafo de otro color para las medidas.
- El móvil para hacer fotos.
- Si puedes, alguien que te ayude a sujetar la cinta.
2. Dibuja primero el croquis, sin medidas
Recorre la casa y dibuja a mano alzada la forma de cada habitación y cómo se conectan entre sí. No tiene que estar a escala ni ser bonito: lo importante es que se entienda. Marca dónde están las puertas, las ventanas, los pilares y los elementos fijos (bañera, plato de ducha, encimera de cocina, chimenea…).
Consejo: haz el croquis grande, ocupando toda la hoja. Necesitarás espacio para escribir las medidas.
3. Mide habitación por habitación
Empieza por la entrada y avanza siempre en el mismo sentido (por ejemplo, como las agujas del reloj). En cada estancia:
- Mide todas las paredes, de esquina a esquina, a la altura de la cintura (así evitas rodapiés y muebles).
- Mide las dos diagonales de la habitación (de esquina a esquina opuesta). Es el truco que nos permite saber si la habitación es un rectángulo perfecto o está ligeramente torcida, algo muy habitual.
- Anota la altura libre del suelo al techo.
Escribe las medidas en centímetros (por ejemplo, 347 en lugar de 3,47 m). Así no hay confusiones con las comas.
4. Puertas y ventanas
Para cada puerta y ventana anota:
- La distancia desde la esquina más cercana hasta el borde del hueco.
- El ancho del hueco.
- En las ventanas, la altura desde el suelo hasta el alféizar y la altura del hueco.
- Hacia qué lado abre cada puerta.
5. Grosor de los muros
Aprovecha las puertas para medir el grosor de cada pared: mide el canto del marco de lado a lado. Fíjate especialmente en los muros de fachada, que suelen ser más gruesos que los tabiques interiores.
6. Haz fotos de todo
Haz una o dos fotos de cada estancia desde las esquinas, y fotos de detalle de cualquier cosa rara: un pilar, un desnivel, una viga, un hueco de instalaciones. Las fotos nos ayudan muchísimo a interpretar el croquis.
7. Revisa antes de enviarlo
- ¿Todas las paredes tienen medida?
- ¿Tienes las diagonales de cada habitación?
- ¿Están todas las puertas y ventanas situadas?
- ¿Se lee bien la letra?
Cuando lo tengas, hazle una foto al croquis (bien iluminada y de frente) y envíanoslo junto con las fotos de las estancias. Si al dibujar vemos que falta algo o que alguna medida no cuadra, te lo diremos antes de entregarte el plano.